
En un mundo extraño, en un tiempo desconocido.
Los humanos viven en una tierra casi en ruinas, hordas de pobres duermen a las orillas de las grandes ciudades, revolviendo la basura arrojada por los seres superiores que viven dentro de ellas.
Los hielos se derriten y los mares se desbordan por la contaminación que generan las empresas fabricando cosas que no le sirven a nadie.
Los bosques del mundo son talados para sembrar semillas que tienen como mayor finalidad envenenar el suelo y darle dinero a los seres con poder.
Laboratorios oscuros y casi anónimos esparcen enfermedades para vendernos sus remedios.
El único contacto de las personas con el mundo exterior es un aparato rectangular que emite señales sin sentimiento.
…y de pronto, un día, llego el APOCALIPSIS.
Una “peste” desconocida es convertida mediáticamente en Pandemia.
La gente entra en pánico!!
Usan barbijos y guantes!!
Se suspenden las clases y las salidas!!
Nadie se saluda nunca mas!!
Solo salen de sus casas para consumir!!
Caos!!, caos!!, caos!!
En este momento tendría que entrar un héroe carilindo envuelto en la bandera estadounidense y rescatar a la humanidad…
Pero el final se acerca…Ya están pasando los títulos…y el héroe no aparece.
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POR SUERTE NOSOTROS VIVIMOS EN EL MUNDO REAL, NO?
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CIENCIA FICCION
lunes, 6 de julio de 2009 | Publicado por Alejandro en 9:22 0 comentarios
Etiquetas: gripe mediatica, laboratorios asesinos, mentira., paranoia, peste
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Señales de humo…
Emociones que explotan, comunicación a distancia, código común, intercambio de sentires en clave, enlaces personalizados, intenciones compartidas.
Ayer; un simple humito que visto a lo lejos reunía a los distantes, para la guerra y para el amor, entendido solo por los que conocían el código con antelación…a su forma mensajes de texto naturales…antiguos medios de comunicación alternativos
Hoy; creamos nuestra propia señal, nuestro propio humo y a gran distancia podemos verlo…casi ínfimo, casi extinto, pero firme y siempre hacia arriba.
Disparamos nuestros mejores sentimientos, sin apuntar, confiando en que harán blanco.
Descargamos nuestra bronca esperando que transmute en alegría.
Intentamos, una y otras ves…, orgullosos de tropezar con la misma piedra.
Y seguimos esta marcha quijotesca, sintiéndonos vivos.